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Urbano VS rural

Jennifer García el 21 de junio de 2013, clasificado bajo Algo especial.   Sin Comentarios

Las preferencias turísticas siempre han sido dispares, aunque se mantenían en una tendencia generalizada vinculada con la gran metrópoli. Hecho que en los últimos años ha visto como decaía en favor del turismo rural. La preocupación por el medio ambiente, el respeto que una gran mayoría de la población tiene por la naturaleza y el deseo de vivir una experiencia diferente ha hecho que muchos viajeros cambien los grandes destinos turísticos por pequeñas localidades donde lograr la tranquilidad que van buscando.

Urbano VS rural

¿Qué diferencia a estos dos destinos que en los últimos años están logrando una misma aceptación entre los viajeros?

La metrópoli ofrece una disparidad de actividades culturales y ocio de las que el campo y la naturaleza no disponen. Museos, arquitectura moderna y antigua, edificios emblemáticos, barrios históricos, parques monumentales…la oferta es inmensa. Sin contar por supuesto, con la gran cantidad de centros comerciales que las ciudades ponen a tu disposición. Mientras, en el lado opuesto, el turismo rural trabaja para explotar los recursos naturales que rodean a su municipio. Grandes paisajes, tranquilidad, deporte de riesgo y aventura, pero sobre todo silencio. Ese silencio y relax que muchos viajeros piden al destino de sus vacaciones y que nos lleva a analizar un factor más sobre la diferencia entre ambos lugares: el tipo y la procedencia del viajero.

El origen parece un componente secundario, pero probablemente sea más importante de lo que podamos creer. Cuando un ciudadano de la metrópoli piensa en sus vacaciones perfectas, en la mayoría de los casos lo hace ubicándolas en un lugar completamente diferente al que está durante todo el año. Eso es, el campo, el medio rural. En él encuentran un paisaje totalmente diferente al que observa a diario y unas condiciones,  a veces climáticas,  a veces económicas, a veces paisajísticas que nada tienen que ver con lo que les rodea en su vida. En una posición secundaria y no siempre tenida en cuenta estarían también los habitantes de los lugares pequeños. Amables, cercanos, generosos. La tranquilidad y el tamaño reducido de las poblaciones hace que los turistas sean bienvenidos y recibidos con afecto y cariño, buscando así una segunda posible visita.

Nada de esto podría encontrarse en la ciudad, y precisamente por eso, por llegar a un lugar donde nadie te conozca, donde te sientas “extranjero”, donde no quepa la mínima posibilidad de encontrarte con un vecino, la ciudad se convierte en una opción perfecta para las vacaciones. Pasar desapercibido entre los ciudadanos, que nadie altere el ritmo de tus días de descanso es probablemente, uno de los deseos prioritarios en quienes a diario conviven con centenares de personas que conocen en el pueblo. A todo esto es posible sumarle el hecho de descubrir un mundo totalmente diferente. En las ciudades se puede acudir a decenas de eventos y actos musicales, de teatro, de cine, conocer a personas de multitud de países que como tú, han elegido la metrópoli como destino de vacaciones. Y si además le sumas la posibilidad de descansar en estancias con siglos de historia, con cientos de leyendas recayendo sobre ellas y decenas de personajes importantes habiendo dormitado en sus camas, seguro que tu viaje se hace más inolvidable aún.

Aunque los gustos de todo el mundo no deben adaptarse a estos cánones. Hay quienes a pesar de proceder de un entorno rural no echan en falta un lugar como la ciudad. Y ese es precisamente mi caso. Criada en un pequeño pueblo donde casi todo el mundo se habla o al menos, conoces “de vista”, vivir en la gran urbe me hace sentir pequeña, no encontrar mi sitio. La mera posibilidad de salir a la calle, recorrer la ciudad de norte a sur y no encontrar a nadie conocido me asusta. Hecho que por otro lado, agrada a quienes adoran las grandes dimensiones. Yo sin embargo me quedo con lo pequeño, que como el perfume, se sirve en frascos diminutos.

Ambos tienen su lado bueno y malo. Éste último nos lo ahorramos. Queremos enseñaros la belleza de nuestro país sea cual sea el lugar que elijas.

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