Ca L’ Aleixa, construida encima de la roca, se erige como mirador natural. En su restauración se han utilizado materiales como la piedra, la madera de pino, el barro cocido… elementos de la tierra que contribuyen a que la casa mantenga su marcada personalidad rural.
Ya que desde sus inicios la casa se ha dedicado a la agricultura, hemos querido impregnar cada una de las habitaciones del color, el gusto, el olor… de algunos de los árboles frutales que integran nuestra explotación agrícola: el olivo, el melocotonero, el cerezo, la vid y el peral.
En total cinco habitaciones con baño completo, acogedoras, confortables y con el encanto de la arquitectura popular: Barro cocido, mobiliario perteneciente a la casa o de herencia familiar y vigas de madera. Historia, naturaleza y tradición, se unen en Ca l’Aleixa para evocar el recuerdo de un tiempo pasado.
Bienvenidos.